
En 1970 llegaron por primera vez los Juegos Deportivos Nacionales a Ibagué. Con ellos, se buscaba demostrarle al país que esta era tierra de campeones, consolidando a la ciudad como un referente deportivo.
En medio del júbilo de aquel momento, se inauguró la Unidad Deportiva de la Calle 42, hogar de las Piscinas Olímpicas, construidas para albergar competencias de natación, clavados y polo acuático.
Sin embargo, en 2015, con la apertura de una nueva edición de los Juegos Nacionales, todo tomó un rumbo inesperado. El consorcio Escenarios Unidad Deportiva, encargado del proyecto, abandonó las obras, dejándolas inconclusas. Los titulares de los principales medios nacionales e internacionales reflejaban una dura realidad: no habría Juegos Nacionales y, mucho menos, escenarios deportivos. Una vez más, la corrupción le pasaba factura al deporte colombiano.
Tras más de una década de espera y la superación de numerosos obstáculos técnicos y administrativos, finalmente se entregaron las Piscinas Olímpicas de la Unidad Deportiva de la Calle 42, Hernando Arbeláez Jiménez. La ceremonia de inauguración se llevó a cabo el 25 de abril de 2025 y contó con la presencia de la alcaldesa Johana Aranda, Alexander Castro Gobernador encargado y diferentes personalidades de la ciudad así como de deportistas destacados y miembros de la comunidad.
Este hito no solo marca el renacimiento de un proyecto que parecía olvidado, sino también la reafirmación del compromiso de Ibagué con el deporte, la juventud y el futuro. Las nuevas instalaciones se presentan como un símbolo de esperanza, esfuerzo y lucha constante por superar los desafíos. Con ellas, la ciudad no solo recupera un espacio de alto rendimiento, sino que también siembra las bases para que nuevas generaciones de atletas sigan soñando y alcanzando sus metas.



