
Por Isabel Cristina Gómez V.
En la historia política del Tolima hay un antes y un después de Adriana Magali Matiz Vargas. No solo por haberse convertido en la primera mujer elegida por voto popular como Gobernadora del departamento, sino porque su trayectoria ha estado marcada por una convicción que la acompaña desde los 19 años, cuando decidió dedicar su vida al servicio público.
Nacida en Ibagué el 5 de octubre de 1975, abogada de profesión y con una amplia preparación académica en derecho y administración pública, comenzó un camino que la llevaría a desempeñarse como Contralora Municipal de Ibagué, Gerente de Infibagué, Secretaria de Inclusión Social del Tolima y Representante a la Cámara por el Partido Conservador durante el periodo 2018-2022.
Ese recorrido encontró uno de sus momentos más importantes el 29 de octubre de 2023, cuando más de 352.000 tolimenses depositaron su confianza en ella, convirtiéndola en la primera mujer elegida por voto popular para gobernar el Tolima y otorgándole la mayor votación registrada para un gobernador en la historia del departamento.
Quienes han trabajado a su lado coinciden en describirla como una mujer de enorme capacidad de trabajo, disciplinada, exigente consigo misma y con sus equipos, y firme al momento de tomar decisiones, especialmente cuando se trata de la seguridad, la transparencia y la defensa de los recursos públicos.
Su jornada comienza cuando muchos aún duermen y suele terminar entrada la noche. Para Adriana Matiz no existen horarios cuando el compromiso es con los ciudadanos. Esa disciplina se refleja en un estilo de gobierno cercano, permanente y de presencia constante en el territorio.
Aunque representa una imagen de elegancia y liderazgo institucional, quienes la conocen destacan también su sencillez. No tiene inconveniente en ponerse botas para caminar por el campo, embarrarse durante una jornada de trabajo, pintar una escuela, cargar ayudas humanitarias o participar personalmente en la entrega de alimentos a las familias que más lo necesitan. Para ella, el servicio público significa estar donde están las personas y compartir sus realidades.
Su frase de liderazgo resume esa filosofía: «Con los pies en el territorio». No se trata únicamente de una expresión. Es una manera de entender el gobierno: escuchar, recorrer, dialogar y conocer de primera mano las necesidades de cada municipio y de cada comunidad.
Esa cercanía también nace del profundo amor que siente por su tierra. Disfruta recorrer cada rincón del Tolima, desde las montañas hasta los valles, encontrando en cada municipio una razón para seguir trabajando por el desarrollo del departamento. Uno de sus lugares preferidos es el Cañón del Combeima, escenario donde encuentra tranquilidad y conexión con la naturaleza.
Detrás de la gobernadora existe también una mujer de familia. Ha manifestado que su mayor tesoro son sus seres queridos, que uno de sus platos favoritos son los fríjoles y que la natación es el deporte que más disfruta, la orquídea es su flor preferida. Entre sus gustos musicales ocupa un lugar especial la canción «Con la gente que me gusta», del grupo español A Dos Velas, una melodía que refleja su aprecio por la amistad, la sencillez y el valor de compartir con quienes ama.
También disfruta comenzar el día con una taza de café negro, sin azúcar, preparado con café cultivado en el Tolima. La lectura es una de sus grandes pasiones y encuentra en los libros un espacio para el aprendizaje y la reflexión.
Después de una ardua jornada de trabajo, uno de los momentos más especiales de su día es compartir un buen almuerzo preparado con el amor y el sabor de su mamá, quien siempre la consiente, un espacio que valora profundamente en medio de sus responsabilidades.
Es hincha del Deportes Tolima, siente una especial admiración por las orquídeas y disfruta contemplar los paisajes del departamento, donde encuentra inspiración para continuar trabajando por su gente. Quienes la conocen resaltan además su generosidad y afirman que siempre piensa primero en los demás antes que en ella misma. Su profunda fe en Dios ha sido una guía permanente en su vida personal y en el ejercicio de su servicio público.
La fe ha sido otro de los pilares de su vida. En varias oportunidades ha contado que, cuando se preparaba para aspirar a la Cámara de Representantes, recordó un elefante de peluche que años atrás había recibido durante una visita a una fundación mientras era Secretaria de Inclusión Social del Tolima. Junto a ese obsequio encontró el capítulo 43 del libro de Isaías, un pasaje bíblico que interpretó como una señal de fortaleza, esperanza y confianza para asumir aquel desafío político.
Su liderazgo ha sido reconocido con el Premio Mujer Eva al Liderazgo en Gestión Pública, el reconocimiento como Gobernadora Solidaria de Colombia, otorgado por INCLUSOCIAL, y su inclusión entre las 100 mujeres más poderosas de Colombia, según Forbes. En 2025 fue exaltada por El Tiempo como uno de los Personajes del Año, y recibió un reconocimiento especial de Panorama y Cuarto Poder, en sus 24 años, por su liderazgo y aporte al desarrollo del Tolima.
Hoy, Adriana Magali Matiz Vargas continúa escribiendo una página importante en la historia del departamento, convencida de que el verdadero liderazgo se ejerce con trabajo, disciplina, humildad, fe y un compromiso permanente de servir con los pies en el territorio.


